Cuando se trata de diferenciar entre realidad y
percepción de los inversores, los emergentes suelen equipararse con una
alta volatilidad y un alto riesgo. Al fin y al cabo, estos mercados están
dando sus primeros pasos en el ámbito económico y esos comienzos suelen ser
difíciles.
Por ello, los inversores suelen asignar las posiciones
en este tipo de deuda a la parte satélite de su cartera, manteniendo un
fondo indexado de amplia base dentro de una cartera más amplia.
Sin embargo, debido al riesgo percibido, la deuda de
los mercados emergentes (EMD) suele ofrecer rendimientos más elevados y existen
numerosas emisiones de bonos con calificación de grado de inversión
dentro del sector. Si a esto le sumamos algunos de los factores favorables que
impulsan la EMD, como su moderada ratio Deuda/PIB de 69,4% respecto a la
de 126,5% del mundo desarrollado y que la mayoría de los emisores son
compañías, no naciones, podríamos concluir que los inversores deberían considerar
seriamente la inclusión de esta clase de activos en sus carteras.
BlueBay Asset Management, 100%
subsidiaria del Royal Bank of Canada, ha apostado por esta estrategia
desde Diciembre de 2019 a través de su fondo BlueBay Emerging Market
Unconstrained Bond, que en su clase K en euros obtiene una rentabilidad
desde comienzos de año de 9,83%, respecto al 7,55% de su categoría
Mornignstar Global Emerging Markets Bond - EUR Hedged, poscionando al
fondo en el primer quartil de los 1.005 fondos encuadrados en la misma
categoría. El fondo se propone como objetivo proporcionar una rentabilidad
absoluta mediante una cartera que combina posiciones largas y cortas en
renta fija, principalmente de países emergentes.

La estrategia de BlueBay Emerging Market
Unconstrained Bond está basada en
las «mejores ideas» con el objetivo es generar rentabilidad para los
inversores independientemente de cualquier índice de referencia. Se
gestiona de forma activa, al tiempo que tiene en cuenta consideraciones
ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Se apoya para su
gestión en un enfoque «sin restricciones» que aporta tres ventajas
clave a la hora de invertir en mercados emergentes.
1. Gestión
dinámica y amplia de temas de inversión en tipos de interés,
divisas y crédito de mercados emergentes, con asignaciones flexibles tanto
en bonos soberanos como corporativo, en divisa fuerte y en divisa local.
2. Enfoque
independiente de los índices de referencia, que permite a
BlueBay ofrecer una cartera de «mejores ideas» de alta convicción. Los valores
individuales se adquieren con el objetivo de generar una rentabilidad atractiva
ajustada al riesgo.
3. Utilizar
el conjunto completo de instrumentos para ofrecer una estrategia de
rentabilidad total en mercados emergentes, respaldada por estrategias de
protección frente a caídas. Ofrece a los inversores la oportunidad de
invertir en renta fija de mercados emergentes con menor volatilidad que
un enfoque limitado por un índice de referencia.
La estrategia puede complementarse con exposición a
carteras de renta fija gubernamental o corporativa de mercados desarrollados
(EE. UU., UE), lo que podría dar lugar a un aumento significativo del
rendimiento global para los inversores, dados los mayores diferenciales de los
mercados emergentes. Asímismo aportaría diversificación, puesto que el índice
de referencia está compuesto por deuda emitida por más de 70 países emergentes.
El fondo también puede complementar la exposición
actual de los inversores a mercados emergentes, proporcionando exposición a
diferentes subclases de activos dentro del espacio de los mercados emergentes
(crédito, tipos locales, divisas), así como mejorar la rentabilidad y protección
frente a las caídas.
La gestora principal de BlueBay Emerging Market
Unconstrained Bond es Polina Kordiavko, directora de Mercados Emergentes
de BlueBay. Además de supervisar las inversiones en todo el espectro de
Mercados Emergentes, Polina es también la gestora principal de varios fondos
que invierten en deuda soberana, crédito y mercados locales de mercados
emergentes, tanto en productos long-only como alternativos. Antes
de incorporarse a BlueBay AM, Polina trabajó para UBS como Analista de Crédito
de Mercados Emergentes. Con anterioridad fue Analista de Renta Variable de
Mercados Emergentes en Alliance Capital. Comenzó su carrera en Rusia, como
Analista Macro para una boutique. Polina cuenta con un Máster en Finanzas (con
honores) por la Universidad Popular de la Amistad de Rusia y con la
certificación CFA.
El proceso de inversión bottom-up de toma de decisiones
en todas las estrategias de mercados emergentes deriva de cuatro factores
clave:
1. Analísis
Fundamental
Análisis de crédito soberano en divisa fuerte
Se utiliza un marco de puntuación de diferenciación
crediticia estandarizado para poder cuantificar con precisión y evaluar de
forma objetiva el valor relativo de cada país frente al grupo de referencia.
Análisis de tipo de interés local
Evalúan el entorno de política monetaria de cada
mercado local en el que invierten, lo que les ayuda a comprender qué países
están aplicando una política flexible o restrictiva. También elaboran una
previsión a 12 meses para evaluar los tipos de interés locales y valorar la
trayectoria probable y los posibles cambios en el extremo inicial de la curva
de rendimiento de cada país.
Análisis de divisas
Se apoyan en una
amplia gama de datos, herramientas, variables y modelos para analizar
las divisas de los mercados emergentes. Esto incluye modelos de valoración
a corto y largo plazo para el mercado de divisas, como el modelo de
valoración BEER. Los factores técnicos, como el posicionamiento a
corto y largo plazo del mercado en diferentes divisas, son un factor
importante que también se analiza al debatir las operaciones con divisas y el
tamaño de las posiciones.
Análisis corporativo
El equipo gestor, formado por especialistas dedicados al
sector corporativo, es responsable de la puntuación fundamental de los
nombres que entran en su universo de inversión. Creen en las ventajas de un
análisis crediticio profundo y laborioso, dada la naturaleza ineficiente
de los mercados de deuda corporativa de los mercados emergentes, y por ello
ponen un énfasis especial en conocer sus empresas mejor que el mercado.
Análisis político y de ESG
Análisis ESG
Utilizan dos métricas ESG propias que tienen como
objetivo permitir a los analistas de crédito y de inversión responsable
expresar su opinión ESG sobre un emisor e indicar en qué medida es probable
que esto tenga un impacto en la calidad crediticia del emisor.
Análisis político
El riesgo de diferencial soberano engloba un
conjunto más amplio de factores subjetivos que pueden tener implicaciones para
los emisores corporativos de los mercados emergentes, entre los que destaca el riesgo
político. Para aprovechar estas ineficiencias, se valen de la amplia experiencia
del equipo en los mercados emergentes, los conocimientos adquiridos en análisis
sobre el terreno y las evaluaciones de riesgo político realizadas por terceras
partes especializadas (por ejemplo, Maplecroft y Eurasia Group).
Siguen también de cerca las noticias (con una atención cada vez mayor a
las redes sociales). Existe una interacción sustancial con los responsables
políticos a todos los niveles, funcionarios, banqueros centrales,
periodistas, líderes industriales, sindicatos y otros agentes económicos.
3. Análisis
de Valoración
El equipo de gestión examina el valor relativo,
así como las características de riesgo y rentabilidad de cada oportunidad de
inversión. Buscan situar el análisis fundamental y político, con
respecto a las fuentes de alfa macroeconómico y los emisores de crédito, dentro
del contexto del mercado.
Su análisis de emisiones
evalúa la clasificación de una emisión en la estructura de capital, los niveles
de protección de los convenios y las garantías, y el marco jurídico pertinente,
mientras que el análisis del valor relativo determina las hipótesis de
mercado implícitas en los precios vigentes. También miden el valor relativo
frente a otros comparables, formando una expectativa de rentabilidad respecto
a la volatilidad, y evaluando la base de los swaps de incumplimiento
crediticio (CDS) y cualquier oportunidad de cruce de
divisas.
Análisis Técnico
Realizan un análisis técnico en el que evalúan los
elementos técnicos que influirán en la evolución del precio de un bono
concreto. Para ello, analizan:
• Las características del bono: divisa y tamaño de
la emisión, inversores sindicados, liquidez y público inversor; y
• Los factores de oferta y demanda: posicionamiento de
los inversores y del «mercado», emisión prevista, posible prima por escasez
(repo) y composición y reequilibrio del índice.
Enfoque de dligencia debida con su “Teoría de
Mosaico”
La integración de estos análisis permite al equipo
construir una visión holística y matizada de cada potencial inversión.
Esta aproximación multidimensional no solo considera los factores
cuantitativos tradicionales, sino que también incorpora perspectivas cualitativas,
como la percepción del mercado y los movimientos técnicos de corto plazo.
Además, el equipo fomenta una cultura de debate y revisión constante, en
donde las hipótesis de inversión se cuestionan y actualizan a la luz de
nueva información o eventos inesperados. De este modo, buscan anticipar
tanto oportunidades como riesgos emergentes, ajustando sus posiciones
estratégicamente para maximizar la rentabilidad ajustada al riesgo.
Su enfoque de diligencia debida basado en
la «teoría del mosaico» tiene como objetivo mejorar la selección
de valores incorporando una combinación de información pública relevante y
no pública no relevante sobre un emisor, con el fin de valorar mejor sus
valores. También buscan aprovechar las anomalías de comportamiento (por
ejemplo, reacciones excesivas o insuficientes, sesgo de confirmación) que
muestran de forma sistemática los inversores profesionales, y las ineficiencias
informativas (por ejemplo, conocimiento imperfecto) que persisten en todos
los mercados financieros.
Puntuación de convicción
La puntuación final de convicción (+3 a -3) se registra
en su sistema patentado, Alpha Decision Tool, y se supervisa a
partir de ese momento. La puntuación se basa en puntuaciones individuales
con respecto a su análisis de factores fundamentales, valoraciones, aspectos
técnicos, factores ESG y una puntuación de liquidez. Alpha Decision Tool es
un sistema desarrollado internamente que nos permite realizar un seguimiento
más eficiente y preciso de la evolución de la generación y la implementación de
ideas.
Construcción de la cartera
Cada estrategia y cartera utiliza las puntuaciones Alpha
Source Conviction almacenadas en el ADT junto con el Diseño del
Producto, con el fin de determinar el posicionamiento de la cartera.
Las ponderaciones por país se determinan íntegramente en función del análisis
previsiones y opiniones del equipo gestor sobre lo que consideran el nivel
adecuado de asignación absoluta que ha de mantenerse en la cartera. Las oportunidades
de inversión en deuda externa, tipos locales/divisas y deuda cuasi
soberana/corporativa se analizan dentro del mismo marco de
riesgo-rentabilidad. El análisis de liquidez también es una parte crucial
de su metodología de dimensionamiento de posiciones. La asignación de activos
se determina mediante debates internos.
La cartera resultante incluye entre sus mayores
posiciones SWAPIRS-BRL-Fixed 13.44%-MLLDN_B-02/01/2029 Receive (71,19%) Government
South Africa (Republic of) 8.5% (6,42%) SWAPIRS-MXN-Fixed
10.2305%-BBVA_B-17/06/2026 24 SPRD Receive (4,67%) SWAPIRS-MXN-Fixed
10.2305%-BBVA_B-31/12/2025 Receive (4,67%) SWAPIRS-MXN-Fixed
7.68%-MSDWLDN_B-12/06/2030 Receive (4,47%) y Buenos Aires (Province Of) 6.625%
(4,23%). Del patrimonio total, la exposición de la cartera a Gobiernos
es de 59,78%, correspondiendo un 7,39% a Corporativa, un 18,58% a Efectivo y un
14,35% a Derivados.
El patrimonio del fondo es de 609,17 millones
de euros, aplicando una comisión por gastos corrientes de 0,85%, además de
una comisión de gestion de 2%.
Su historia de rentabilidades lo posiciona en el primer
quartil respecto al resto de fondos de su categoría en los cinco años
anteriores, excepto en 2021 y 2022. A 3 años su rentabilidad
anualizada es de 10,04% y su volatilidad de 10,03%, habiendo
registrado una caída máxima de -15,15%. Su ratio de Sharpe es de 0,33
y su Tracking error de 6,12.
La calificación global Morningstar del
fondo es de 5 estrellas y Rating Medallista Gold, mientras que Lipper
Leaders le otorga un 4 por Retorno Total, un 2 por Retornos
Consistentes, un 1 por Preservación y un 4 por Comisiones.
En opinión del equipo gestor, a pesar de la
considerable volatilidad y el ruido del mercado, los activos de riesgo se
han comportado notablemente bien en el primer semestre del año. Tras las
ventas de abril relacionadas con los aranceles, la renta variable ha registrado
fuertes rendimientos positivos, con la renta variable europea y de los mercados
emergentes (ME) a la cabeza. La renta variable estadounidense también ha experimentado
un fuerte repunte y se encuentra cerca de sus máximos históricos.
Estos buenos resultados se han extendido también
a la renta fija de los mercados emergentes, donde los activos en divisa
local han sido los más rentables. Un factor clave ha sido la continua
debilidad del dólar estadounidense, que ha fortalecido muchas divisas de
los mercados emergentes.
Esta tendencia tiene especial repercusión, ya que contribuye
a moderar la inflación y da margen a los bancos centrales de los
mercados emergentes para bajar los tipos de interés. Estos recortes de
tipos, a su vez, mejoran las perspectivas de crecimiento y las condiciones
de financiación locales, lo que apoya aún más una evolución positiva de
las perspectivas económicas de los mercados emergentes. Además, esta
dinámica está atrayendo flujos de entrada hacia los activos de los
mercados emergentes, tanto en divisa local como en el espacio crediticio,
creando un bucle de retroalimentación positivo. En el espacio de las divisas
fuertes, la volatilidad sigue siendo moderada, ya que los
elevados niveles de rendimiento y los sólidos fundamentos económicos siguen
respaldando los rendimientos positivos.
Algunos riesgos a corto plazo están empezando
a remitir, con la relajación de las tensiones en Oriente Medio y
los avances significativos en las negociaciones comerciales y los aranceles. En
consecuencia, la atención del mercado ha vuelto a centrarse en los datos
económicos, que hasta ahora han demostrado ser más resistentes de lo que se
temía en un principio. Esto concuerda con la postura cada vez más pesimista de
la Reserva Federal, cuyos responsables señalan la probabilidad de
dos recortes de tipos este año, mientras que la balanza de riesgos
parece inclinarse hacia la posibilidad de una mayor relajación en caso
necesario.
A partir de aquí, los principales riesgos serán
cualquier indicio de desaceleración económica, una inflación superior
a la prevista o nuevas tensiones geopolíticas. Sin embargo, a falta de
pruebas concretas de lo contrario, el discurso del mercado sigue siendo
ampliamente constructivo. En este contexto, esperan un entorno favorable para
la renta fija de los mercados emergentes en los próximos meses.