Si bien la corrección del mercado de agosto pasado supuso
una depreciación de la renta variable, como reflejo de unas perspectivas más
inciertas para la economía estadounidense, su recuperación ha sido
notablemente rápida, gracias al buen crecimiento de los beneficios y
a las perspectivas de unas condiciones monetarias más favorables, con la
reducción de tipos tanto por parte del Banco Central Europeo como,
recientemente, de la Reserva Federal.
Lo cierto es que los mercados de renta variable eran
vulnerables a una corrección tras nueve meses de gran fortaleza. Pero los fundamentales
de las empresas son sólidos y la mayor volatilidad crea oportunidades
de reposicionamiento cuando se producen dislocaciones.
La amplitud del mercado se ha mantenido en niveles
extremadamente bajos durante el pasado año, ya que un reducido
conjunto de valores ha representado la gran mayoría de las ganancias. La
estrechez de los mercados ha devenido tanto de los impulsores descendentes,
primordialmente la temática de la IA (inteligencia artificial), como de
los fundamentales ascendentes, representados por el crecimiento
divergente de ingresos y beneficios.
El consenso de mercado prevé ahora que esta brecha se
cierre en cierta medida, con expectativas de una aceleración del
crecimiento de los beneficios para el mercado en general, y una
desaceleración significativa para el grupo de las grandes tecnológicas.
En los últimos 18 meses, las empresas tecnológicas estadounidenses de gran
capitalización han mostrado un crecimiento de beneficios muy fuerte, impulsado
por una renovada disciplina de costes y un crecimiento sostenido de los
ingresos.
Uno de los fondos que invirtiendo en renta variable global
registra mejor comportamiento histórico en los últimos ocho años respecto al
índice MSCI World NR EUR y al índice de la categoría renta Variable Global
Capitalización Grande Blend, de Morningstar, es Amundi Funds - Global Equity
I2 EUR (C) revalorizándose un 13,42% en el año.
La filosofía de inversión del fondo se apoya en cinco
creencias fundamentales para buscar una sólida rentabilidad ajustada al riesgo.
Para ello, el equipo gestor integra temas de inversión descendentes (top-down)
y análisis ascendentes (bottom-up), adquiriendo valores
que creen que ofrecen ventajas competitivas sostenibles con valoraciones
atractivas, manteniendo además un alto nivel de actividad con una gestión
disciplinada del riesgo. Finalmente, un equipo experimentado que
añade valor.
La cartera incluye valores mundiales de alta calidad.
Se trata de identificar oportunidades atractivas ajustadas al riesgo a
escala mundial, haciendo hincapié en valores de gran capitalización
bursátil. El equipo de gestión incorpora el análisis de riesgos ASG en
su proceso de toma de decisiones de inversión, haciendo hincapié en la materialidad.
El gestor principal del fondo es Marco Pirondini,
Vicepresidente Ejecutivo, Director de Inversiones en Estados Unidos y Gestor
de Carteras en Amundi Estados Unidos. Marco supervisa el equipo de renta
variable, renta fija y multiactivos de EE. UU., incluida la gestión de
carteras, el análisis fundamental y el trading. Es Presidente del Comité de
Inversión de EE.UU., miembro del Comité Ejecutivo de EE.UU. y del Comité de
Gestión de las Américas, y miembro del Comité de Inversión Global de Amundi.
Con anterioridad Marco fue Senior Managing Director, Head of Equities, US, de
Amundi US y Director de Inversiones Global en Pioneer Investments (adquirida
por Amundi en 2017). Fue también Jefe de Análisis de Renta Variable Global, de
Pioneer Investments. Marco es licenciado en Economía Empresarial, con
especialización en Finanzas, por la Universidad Bocconi de Milán (Italia),
equivalente a un máster en finanzas.
El proceso inversor costa de 5 fases: 1. Incurrir en el
menor riesgo ESG posible, 2. Generación de ideas, 3. Análisis fundamental y
Valoración, 4. Construcción de la cartera y seguimiento y 5. Cartera.
La primera fase se centra en reducir los riesgos
medioambientales, sociales y de gobernanza aplicando exclusiones por
industria y por sector. La integración de los riesgos ESG se produce en el
proceso de análisis fundamental. Asímismo, el equipo se compromete a participar
y tratar de influir en las decisiones de las compañías por medio del voto por
delegación, reuniones y conferencias.
Para la generación de ideas, los temas Top-Down
se expresan en la cartera a través del análisis fundamental. Los
datos analizados proceden de fuentes gubernamentales y no de estudios de
mercado. Estos datos incluyen crecimiento del producto interior bruto,
Inflación, tipos de interés, crecimiento de la población activa, productividad,
precios de las materias primas, regulación, demografía y política pública.
Se identifican temas que no dependen totalmente del ciclo,
basándose en olas seculares, demográficas, de reestructuración y de gasto
público. Los fundamentales que se analizan son a largo plazo (de 4 a 10 años) y
tácticos, a corto plazo (<1 año). Se apoyan en el análisis fundamental para identificar
empresas que puedan beneficiarse de los temas. Finalmente, el equipo de
gestión de la cartera decide la mejor manera de expresar los temas mediante
ponderaciones por valores, sectores y/o países y regiones.
En cuanto a los temas Bottom-Up, se
basan en análisis fundamental y cuantitativo. La gran mayoría de
las ideas de inversión proceden de los analistas del equipo de renta variable
global y de los amplios recursos de la empresa, así como de los equipos
centrales de análisis global. Utilizan también la información obtenida a partir
de reuniones de dirección de empresas, de equipos de gestión global de carteras
y conferencias sectoriales
Para el análisis cuantitativo, el equipo examina
2.800 valores de los índices MSCI en función de criterios de calidad y
valoración. La criba consta de nueve factores, cinco de los cuales están
relacionados con la valoración (ratio P/BV, ratio P/E, Forward P/E ratio, valor
de la empresa en relación con el EBITDA y rentabilidad por dividendos) y tres
están relacionados con la calidad (deuda a largo plazo en relación con el total
de deuda a largo plazo (deuda a largo plazo sobre capital total, ROE y ratio de
liquidez). El último factor que se considera el momentum de los precios.
En la tercera fase, de Análisis y valoración,
se considera la posición competitiva de cada valor, se validan los supuestos
del caso de inversión y los factores ASG y se evalua y Analiza el Riesgo Clave,
proponiéndose una Cartera candidata.
La fase cuatro, de construcción y monitorización
de la cartera se centra en crear una cartera con una participación elevada y
diversificada, tanto en términos de exposiciones absolutas como de contribución
relativa al riesgo.
El proceso de venta es disciplinado. Cuando se
cumple uno de los siguientes criterios, una posición se elimina o se reduce
significativamente: Precio objetivo alcanzado o superado, Identificación de una
alternativa mejor, Deterioro de la posición competitiva o descenso de otros
indicadores fundamentales. Se toman en consideración también otros factores
como excederse en los límites de error de seguimiento, venta con información
privilegiada, flujos de dinero y recompra de acciones.
La gestión integral del riesgo abarca tanto la gestión
de inversiones como la gestión de carteras y la gestión
independiente del riesgo.
La cartera final incluye entre 60 y 80 valores,
su rango de tracking error típico es de 3% a 6%, con una ratio de
Active Share típica de 85% a 95%. Invierte un máximo de un 15%
en emergentes. El patrimonio del fondo es de 2.290 millones de
dólares (aproximadamente 2.059 millones de euros).
Según Morningstar Invierte un 97,45% en acciones y un
2,56% en efectivo (12,82% a largo, 10,26% a corto). Su rentabilidad
anualizada a 3 años es de 10,52% y de 13,37% a 5 años. Registra un
dato de volatilidad de 13,12% y una Ratio de Sharpe de 0,72,
siendo su rentabilidad media a 3 años de 11,75%.
La calificación Global de Morningstar
para Amundi Funds - Global Equity I2 EUR (C) es de cinco
estrellas, una calificación que mantiene tanto a 3 como a 5 años,
obteniendo la calificación de cuatro estrellas a 10 años con un posicionamiento
sobre la media tanto en rentabilidad como en riesgo en este periodo. La inversión
mínima inicial para la clase institucional es de 5.000.000 de euros,
aplicando una comisión de gestión máxima anual de 0,70% y de gastos
corrientes de 0,86%.
Lipper Leaders le otorga la calificación Global
de 5 tanto en Retorno Total como en Consistencia de los Retornos y
Preservación, y de 4 en Comisiones.
El fondo dispone también de una clase A,
dirigida al inversor retail, con inversión mínima de 1/1000
participación. Su comisión máxima de suscripción es de 4,5%, su
comisión máxima de gestión es de 1,65% y por Gastos Corrientes,
de 1,93%.
Entre sus mayores posiciones encontramos acciones de Amazon.com
(Consumer Discretionary) (4,7%) respecto a un 2,6% de su índice de referencia; Alphabet
(Communication Services) (4,5%) respecto a un 2,8% de su índice de
referencia; IBM-Intl Business Machines (Information
Technology) (3,7%) respecto al 0,3% de su índice de referencia; Shell (Energy) (3.5%)
respecto al 0,3% del índice de referencia, y KB Financial Group (Financials) (3,3%),
sin presencia en el benchmark. Por sector, Financiero (26,7%)
Tecnologías de la Información (15,30%) Consumo Discrecional (14,8%) y Salud
(11,30% representan las mayores ponderaciones en la cartera de la clase
institucional de Amundi Funds - Global Equity I2 EUR (C).
El equipo gestor espera que la Fed siga vigilando
la inflación. Siguen encontrando oportunidades en valores de alta
calidad con precios atractivos y que creen que pueden funcionar a lo
largo del ciclo del mercado. En
general, tratan de minimizar los riesgos de los factores macroeconómicos
identificando los riesgos idiosincrásicos. Continúan centrados en su proceso
«all weather», que busca invertir en valores de calidad con valoraciones
atractivas, y este seguirá siendo su objetivo. En este sentido, la cartera
mantiene una estrategia de inversión «menos cíclica» que se debe a las
preocupaciones sobre dónde nos encontramos en el ciclo económico. Dado el posicionamiento en bancos, energía e
industrias japonesas, hemos limitado intencionadamente la ciclicidad en el
resto de la cartera. Esto se
manifiesta más en un análisis acción por acción que en una ponderación
sectorial global.
En definitiva, un fondo bien diversificado que tiene en
cuenta los riesgos ESG y las valoraciones empresariales, respecto a su
proyección futura, hace una buena gestión de riesgos y cuenta con un equipo de gestión
experto, haciéndose merecedor por su evolución histórica de la calificación 5 estrellas de Morningstar
y 5 de Lipper Leaders.