La Inteligencia Artificial (IA) supondrá sin duda un
cambio revolucionario en todos los aspectos de nuestras vidas durante los
próximos años, hasta tal punto que ha sido considerado como la mayor revolución
cultural desde Gutenberg. Un cambio que está teniendo lugar ante nuestros ojos,
a gran velocidad.
El consejero delegado de DeepMind, Demis Hassabis, estima
que la humanidad podría alcanzar lo que denomina Inteligencia Artificial General
(IAG) en 2030, un nivel de superinteligencia que ayudaría a los científicos a 'curar
la mayoría de las enfermedades en una o dos décadas’. Hassabis también cree que
la IAG podría resolver problemas relacionados con la producción de energía y el
cambio climático. Y no es el único que hace predicciones audaces.
En opinión de Dario Amodei, CEO de la start-up de IA
Anthropic, la aparición de la superinteligencia podría conducir a la
erradicación de la mayoría de las enfermedades infecciosas y cánceres y a mitigar
la consecuencia del cambio climático. Pero no sólo eso, Amodei también cree que
la IAG permitirá duplicar la esperanza de vida humana, y cree que esos cambios
podrían producirse en una década.
Sin duda las perspectivas parecen maravillosas, pero ¿es
un buen momento para invertir en Inteligencia Artificial?
Pues bien, la oportunidad de inversión no sólo continúa teniendo
validez en las cotizadas, sino que grandes bancas privadas están aconsejando a
sus inversores asignar parte de su capital a este segmento del mercado
tecnológico. Y las cifras hablan por sí mismas: empresas de capital riesgo como
KKR y Energy Capital Partners han anunciado una asociación estratégica de
50.000 millones de dólares que invertirá en centros de datos e infraestructuras
energéticas para la expansión de la IA.
En fondos de inversión registrados para su comercialización
en España, DWS Invest Artificial Intelligence se posiciona como uno de los de
mejor comportamiento respecto al resto de fondos que invierte en esta temática
tecnológica.
Con una estrategia de crecimiento, DWS Invest Artificial
Intelligence centra su inversión en empresas que se benefician de la evolución
de la inteligencia artificial. Puesto que la generación de grandes volúmenes de
datos, así como los avances en la potencia de cálculo, han permitido los
recientes avances en IA, buscan exposición a los respectivos beneficiarios de
la IA invirtiendo en empresas de 3 áreas claramente definidas:
1) Potencia de cálculo: El fondo invierte en empresas que
se benefician del aumento de la demanda de semiconductores y hardware
2) Recopilación de datos: El fondo invierte en empresas
que tienen acceso a grandes conjuntos de datos o proporcionan servicios
tecnológicos para la recopilación de datos
3) Casos de uso: El fondo se centra en empresas con casos
claros de beneficiarse del uso de IA para mejorar su actividad, incluyendo
multitud de sectores como la sanidad, el transporte, los servicios financieros o
el comercio online.
DWS Invest Artificial Intelligence está gestionado
actualmente por un equipo de 3 gestores de cartera. El gestor principal es
Tobias Rommel, encargado de la gestión del fondo desde su creación en 2018. Tobías
Rommel cuenta con 17 años de experiencia en inversiones, siendo responsable de
las acciones de Tecnología de la Información a nivel mundial desde 2016. Anteriormente
ha sido también miembro del equipo de mercados emergentes. Los cogestores de cartera
son Felix Armbrust y Zequn Zhang. Felix Armbrust se incorporó en 2022 y cuenta con
5 años de experiencia en inversiones, específicamente en software. Zequn Zhang,
pasó a formar parte del equipo en 2023; suma una experiencia en inversiones de
5 años y es un gran conocedor de China y de la cadena de suministro asiática de
tecnología.
El equipo de gestión del fondo lleva a cabo una
evaluación exhaustiva de la IA para cada empresa en la que puede decidir
invertir y dispone de una amplia base de datos con valores que son candidatos
potenciales para una inversión (universo de inversión). Evalúan la oferta de IA
de cada una de estas empresas examinando su producto, determinando su ventaja competitiva,
analizando las oportunidades de crecimiento y, por último, el impacto de la IA
en la situación financiera de la empresa.
Como tal, llevan a cabo un enfoque ascendente profundo y,
obviamente, aplican su proceso de inversión fundamental, además de la
evaluación de la IA. El proceso de inversión fundamental ha sido configurado
por el equipo más amplio de renta variable global de DWS y hace especial hincapié
en criterios como la sostenibilidad del modelo de negocio, la calidad de la
gestión, el crecimiento orgánico, el balance y la valoración de las respectivas
inversiones.
Como consecuencia de este proceso, se crea una cartera
que incluye entre sus mayores posiciones grandes jugadores en IA como Nvidia
Corp (7,1 %) Alphabet Inc (6,8 %) Taiwan Semiconductor Manufacturing
(6,6 %) Microsoft Corp (5,4 %) y Meta Platforms Inc (4,7 %). Por
sector, las mayores ponderaciones corresponden a Tecnología de la Información (56,4 %) Servicios
de comunicación (18,5 %) Consumo Discrecional (11,9 %) Atención
sanitaria (3,7 %) y Bienes Industriales (3 %). Por país, EE.UU. (65,1
%) China (8,5 %) Taiwan (8,2 %) Islas Caimán (3,6 %) y Países Bajos (2,9 %)
representan los mayores pesos en la cartera del fondo.
Encuadrado en la categoría Morningstar de Renta Variable
Sector Tecnología, DWS Invest Artificial Intelligence cuenta con un patrimonio bajo
gestión de 1.323 millones de euros, de los que de 357 millones corresponden a
su clase LC, que se revaloriza un 30,05 por ciento en el año, siendo su rentabilidad
anualizada a 3 años de 5,81% y de 16,46% a 5 años.
También según Morningstar, su volatilidad es de 20,01% y
su Ratio de Sharpe de 0,33, con una rentabilidad media a 3 años de 8,82%. Su
calificación global es de cuatro estrellas, la misma que a 3 y 5 años, siendo
su rating de sostenibilidad de 3 globos. Su comisión máxima de suscripción es
de 5% , con una comisión de gestión máxima anual de 1,50% y gastos corrientes
de 1,62%.
Lipper Leaders le otorga una calificación global de 4 por
Rentabilidad Total y Rentabilidad Sostenida y un 2 por Preservación y Gastos.
En opinión del equipo gestor, la IA seguirá siendo un
importante tema de inversión en los próximos años. Habrá empresas que puedan
aumentar significativamente sus ingresos y beneficios aprovechando la
tecnología de la IA y, muy probablemente, habrá empresas cuyo modelo de negocio
se vea perturbado por la IA.
El equipo de gestión del fondo continuará esforzándose
por identificar a los beneficiarios de la IA para la cartera. A más corto
plazo, ven una mayor monetización de las aplicaciones de IA, especialmente en
el sector del software. La monetización en curso de las aplicaciones de IA ofrece
un fuerte potencial de crecimiento de los ingresos a través de la mejora de la
eficiencia y el aumento de la productividad, lo que debería apoyar al mercado.
Las empresas han lanzado un número significativo de proyectos de IA, que en su
mayoría siguen siendo de naturaleza experimental, pero esperamos que se
traduzcan en aplicaciones prácticas en los próximos trimestres.
La gestión del fondo sigue siendo positiva en cuanto a
las perspectivas de inversión en infraestructuras en la nube, que deberían
respaldar a los semiconductores de IA en particular y garantizar un crecimiento
estructural a largo plazo.