06 febrero 2026

IA: los que la tienen y los que no la tienen

Fuente: comunicagenia.com/

Una ojeada a los grandes titulares puede hacernos pensar que la economía disfruta de una salud sin precedentes. El S&P 500 se anotó un retorno total en 2025 de 17,9% y el referente español IBEX un 49,27%. Aunque sin duda hay una gran diferencia entre el potencial de crecimiento de la economía estadounidense, beneficiándose de un sector tecnológico puntero, y la española, que aún tiene algunas actualizaciones pendientes para conseguir un sano nivel de competitividad.

Es natural mirar atrás a los últimos tres años —que han estado dominados por la narrativa de la IA desde el lanzamiento público de ChatGPT el 30 de noviembre de 2022— y maravillarse de la fortaleza de los rendimientos del mercado desde entonces, en realidad ha habido una volatilidad e incertidumbre subyacentes sustanciales.

Hemos tenido un mercado alcista de tres años, impulsado por sectores muy reducidos de la economía. De hecho, el índice S&P 500 ha generado un impresionante rendimiento anualizado del 23% en los últimos tres años, mientras que el índice S&P 500 Equal Weight ha generado un rendimiento anualizado más prosaico, pero aún impresionante, del 12,8%. Dicho de otro modo, los múltiplos de mercado del índice S&P 500 y de su índice hermano Equal Weight Index se mantuvieron pegaditos durante la década previa a 2022, pero desde entonces han divergido considerablemente.


Esta divergencia en los rendimientos y los múltiplos de me
rcado puede indicar problemas subyacentes que enfrenta la economía: todo lo relacionado con la IA está creciendo rápidamente, mientras que los aranceles han golpeado ciertos sectores de la economía estadounidense al alargar el ciclo inflacionario, y los tipos de interés más altos están afectando a empresas y consumidores que antes dependían de endeudarse a bajo precio.

Los que tienen IA

Según The Wall Street Journal, hasta la mitad del crecimiento real del PIB en los primeros seis meses de 2025 fue impulsado por la inversión empresarial en IA. La divergencia entre la economía de la IA y el resto de la economía queda bien reflejada por un análisis de BofA que estima que la inversión fija privada no residencial (es decir, inversiones en activos físicos, incluyendo plantas, maquinaria, construcción, etc.) se ha triplicado desde finales de 2022 en el caso de los centros de datos, mientras que toda la demás inversión fija no residencial se ha mantenido aproximadamente estable en ese mismo periodo.

Aunque el auge de la inversión en IA merece un escrutinio cuidadoso dado el tamaño de la inversión de un puñado de empresas — Goldman Sachs estima que los grandes jugadores invirtieron en CapEx casi 400.000 millones de dólares en 2025, lo que equivale aproximadamente al 1% del PIB de EE. UU. — los datos indican que las grandes empresas están viendo beneficios tangibles al implementar IA: mejor segmentación de la publicidad online,  eficiencia en la codificación, mejora del servicio al cliente, fabricación predictiva, mejor enrutamiento y logística. Como resultado, es de esperar que el auge de la IA sea sostenible y que, por tanto, la inversión está justificada. Es algo que será necesario monitorizar.

Quizá lo más importante es que los llamados 7 Magníficos, muchos de ellos profundamente involucradas en el gasto en IA, generaron un crecimiento de aproximadamente un 27% del BPA en 2025, según Bloomberg, reflejando beneficios financieros significativos del ciclo de inversión en IA.

Los que no tienen IA

En lo que respecta a la inflación y los aranceles, los sectores que parecen más afectados son industrial y consumo discrecional. De hecho, en estos dos sectores se ha producido el mayor número de quiebras corporativas en Estados Unidos. Probablemente porque muchas empresas industriales y de consumo discrecional son importadoras activas. Ya enfrentándose a una inflación persistente por la crisis de la cadena de suministro posterior al Covid, el aumento de los aranceles medios desde aproximadamente un 2% al inicio de 2025 hasta aproximadamente el 11% en septiembre de 2025 ha provocado que las empresas dependientes de las importaciones se hayan enfrentado a incrementos masivos de costes adicionales para ciertos insumos. Si una empresa carece de poder de fijación de precios y/o no es lo suficientemente ágil para trasladar la producción, este aumento en los costes puede aplastar una rentabilidad ya tensa casi de la noche a la mañana. A esto se suma que los tipos de interés subieron significativamente durante 2022 y se han mantenido en gran medida elevados a pesar de los recientes recortes, y las empresas con balances tensos no pueden sobrevivir o se ven obligadas a aguantar a duras penas.

Desafortunadamente, muchos consumidores medios deben lidiar con estas mismas presiones. Aunque los ingresos han aumentado en los últimos años, la inflación ha persistido, agravada por el régimen arancelario, que impone a los consumidores precios cada vez más altos en todo, desde ropa hasta automóviles y alimentos. Si a eso se le suma el aumento de los tipos de interés de la deuda de las tarjetas de crédito, los préstamos para automóviles y los créditos hipotecarios, se ve claramente cómo los consumidores están teniendo que hacer frente a una serie de obstáculos constantes.

Reflejando estas realidades, el Índice de Gerentes de Compras del Institute for Supply Management, o PMI manufacturero, ha estado por debajo de 50, lo que indica una base manufacturera estadounidense en contracción, durante diez meses consecutivos desde marzo de 2025. De hecho, la base manufacturera estadounidense ha estado en contracción desde noviembre de 2022, excepto dos meses a principios de 2025, antes de que entrara en vigor el régimen arancelario. Además, la confianza del consumidor se mantiene en mínimos de 45 años.

A pesar de todo lo anterior, pueden señalarse al menos tres factores atenuantes. Primero, la Reserva Federal comenzó a rebajar tipos en 2025, aliviando la carga de los intereses tanto para las empresas como para los consumidores. En segundo lugar, tanto el apalancamiento empresarial como del consumidor está en niveles saludables, lo que puede reducir drásticamente el riesgo de una crisis alimentada por la deuda. En tercer lugar, los consumidores con altos ingresos están compensando la debilidad de los consumidores de bajos ingresos, ya que el 10% de los más ricos representa ahora aproximadamente la mitad de todo el gasto de los consumidores.

En consonancia con todo lo anterior, el índice S&P 500, excluyendo los 7 Magnificos, registró un crecimiento de BPA de aproximadamente un 12% en 2025 según Bloomberg. Aunque crece a menos de la mitad del ritmo de los 7 Magnificos, la economía no relacionada con la IA sigue en expansión. De hecho, las mayores empresas (las del S&P 500) están mucho mejor posicionadas que la mayoría, gracias a ventajas competitivas de las que disfrutan, como economías de escala. The Wall Street Journal publicaba recientemente un reportaje detallando cómo "en los últimos seis meses, las empresas privadas con menos de 50 trabajadores han ido perdiendo empleos de forma constante. Sólo en noviembre se produjo un recorte de120.000 empleos." Mientras tanto, las empresas medianas y especialmente grandes han añadido empleos en el mismo periodo. Al parecer, los beneficios de las pequeñas empresas están flaqueando, mientras que las grandes empresas están mejor preparadas para afrontar los actuales vientos económicos que tienen en contra y crecer.

Las carteras

Vemos cómo la economía está cada vez más dividida entre empresas de IA y no relacionadas con IA. Invertir en negocios en ambos ámbitos tiene sus ventajas, especialmente si se consideran las discrepancias de valoración entre ambos. Aunque posiblemente sería necesario ser más selectivo a la hora de invertir en empresas con exposición a IA, dirigiendo la inversión a negocios con potencial para seguir prosperando. incluso si surgen obstáculos en el ciclo de inversión en IA. Pero no conviene olvidarse de otros sectores no relacionados con IA, como Finanzas, Industrial, Consumo y Sanidad, optando por aquellas empresas que se beneficien de seculares vientos a favor. Esto puede ayudar a garantizar un crecimiento persistente en la mayoría de los entornos.

En cualquier caso, cada posición ocupada en la cartera estaría dentro de un marco de crecimiento de calidad, respaldado por fuertes ventajas competitivas reflejadas en el crecimiento del flujo de caja libre, una oportunidad de reinversión para impulsar el crecimiento futuro y una buena gobernanza. Cuando se compran a valoraciones razonables, estas empresas tienen potencial para generar rendimientos atractivos, independientemente del tema que impulse los mercados en un momento dado.

Como conclusión, podría decirse que, aunque los titulares reflejan una economía fuerte y en crecimiento, se pueden apreciar muchas corrientes cruzadas que deben examinarse con cautela. La inversión en IA está en auge, y con razón si tenemos en cuenta los beneficios que aporta a quienes la adoptan, pero no está exenta de riesgos. Mientras tanto, la economía no basada en IA muestra en general un crecimiento más lento, con una amplia gama de resultados: desde pequeñas empresas mal gestionadas y con capital insuficiente, que han de hacer frente a muchos obstáculos, hasta empresas excelentes y bien gestionadas que muestran un crecimiento sólido. Una cesta bien seleccionada de empresas de crecimiento de calidad, adecuadamente analizadas y con valoraciones atractivas, que abarquen tanto la economía de la IA como de las no relacionadas con la IA, debería recompensar a los inversores pacientes ya largo plazo.

28 enero 2026

La industria global de ETFs activos suma 1,92 billones de dólares al terminar 2025

La industria global de ETFs de gestión activa pulveriza su anterior récord alcanzando los 1,92 billones de dólares en activos gestionados al finalizar diciembre pasado. 2025 pasa a ser el año con mayor número de entradas de la historia y el 69º mes consecutivo de crecimiento en activos gestionados.


Según publicaba el pasado 22 de enero de 2026 la consultora independiente ETFGI, líder en investigación y consultoría reconocida por su experiencia en análisis, servicios de consultoría, eventos y ETF TV sobre las tendencias globales de la industria de ETFs, los activos invertidos en la industria global de ETFs de gestión activa alcanzaron un máximo histórico de 1,92 billones de dólares al finalizar diciembre, superando el récord anterior de 1,86 billones de dólares a finales del mes de noviembre. Esta cifra de activos invertidos supone un aumento de 64,50% en 2025, según el informe de ETFGI de enero de 2026 Global ETFs and ETPs industry landscape insights, un informe mensual que forma parte de un servicio anual de análisis por suscripción.

Las entradas netas durante diciembre fueron de 56.230 millones de dólares, con lo que las entradas netas durante 2025 han alcanzado los 637.470 millones de dólares, superando los máximos anteriores de 373.540 millones de dólares en 2024 y 183.400 millones de dólares en 2023.

Se llega así al mes número 69 de entradas netas mensuales consecutivas.

A finales de 2025, había 4.636 ETFs a nivel mundial, con 6.152 registrados en bolsas de valores y activos por valor de 1,92 billones de dólares, procedentes de 665 proveedores y cotizados en 46 bolsas de 36 países.

Por tipo de activo, los ETFs gestionados activamente centrados en renta variable que cotizan a nivel mundial atrajeron 33.310 millones de dólares en entradas netas durante diciembre, elevando las entradas acumuladas en el año a 361.330 millones de dólares , un aumento significativo respecto a los 211.340 millones durante 2024. Los ETFs gestionados activamente centrados en renta fija reportaron 18.560 millones de dólares estadounidenses en entradas netas durante diciembre, lo que eleva los totales acumulados en el año hasta 237.930 millones de dólares estadounidenses, muy por encima de los 139.690 millones registrados en 2024.



Las 
entradas más sustanciales pueden atribuirse a los 20 ETFs/ETP más activos por nuevos activos netos, que en conjunto acumularon 15,89 mil millones de dólares durante diciembre. El ETF iShares U.S. Equity Factor Rotation Active ETF (JBND US) recibió 1.190 millones de dólares, la mayor entrada neta individual.

 

Para leer el comunicado de prensa completo, hacer clic aquí


22 enero 2026

La propuesta de Algebris para invertir en toda la estructura de capital del sector financiero

El sector de servicios financieros es ampliamente considerado vital para la economía. Cuando las empresas financieras están sanas, proporcionan a particulares y empresas acceso a un endeudamiento esencial para el crecimiento económico. Pero cuando el sector enferma —como durante la crisis financiera de 2007-08, por ejemplo— puede hacer enfermar todo y a todos los demás. Además, las acciones financieras representan más del 10% del valor del índice MSCI Worldmarket, lo que significa que probablemente formen una parte considerable incluso de la cartera más pasiva. En el mercado global de bonos corporativos, el sector financiero supone aproximadamente un 50% del total.

 Fuente: Freepik

Uno de los fondos registrados para su comercialización en España que obtiene mejores resultados en los últimos tres años, invierte tanto en acciones como bonos de instituciones financieras. El fondo es  Algebris Financial Income Fund que terminó 2025 con una revalorización de 21,36%, según datos de Morningstar.

Con el objetivo de maximizar los ingresos a través de cupones y dividendos y de optimizar la rentabilidad ajustada al riesgo a lo largo del ciclo de inversión, Algebris Financial Income Fund invierte globalmente a lo largo de toda la estructura de capital de instituciones financieras. Incluye en su cartera tanto acciones como deuda subordinada de instituciones financieras (acciones preferentes e instrumentos de capital híbrido, como instrumentos Additional Tier 1, con calificación crediticia «investment grade» o inferior. El fondo podría ser apropiado para inversores con un horizonte temporal de medio a largo plazo. Lanzado en 2013, cuenta con 2.500 millones de euros en activos bajo gestión.

El sector financiero global es lo bastante amplio, heterogéneo y complejo como para permitir a un equipo especializado como el de Algebris generar Alpha en cualquier ciclo de mercado. Para lograrlo es especialmente importante no solo entender bien el negocio de cada uno de los bancos, sino también el entorno regulatorio y ciclo macroeconómico en el que operan. Con esa base, el fondo se gestiona de forma activa y con un enfoque flexible, combinando acciones y bonos e identificando las mejores oportunidades.

En renta variable el equipo no está limitado por ningún índice, lo que permite pivotar con flexibilidad entre nombres y regiones como Europa, EE.UU. o Asia en función de dónde se encuentren las mejores oportunidades. En crédito, el foco principal es en AT1s, priorizando emisores de alta calidad y analizando cada bono por sus fundamentales y características técnicas.

El fondo está gestionado por Mark Conrad, uno de los gestores con más experiencia en Algebris, junto con los equipos de renta variable y crédito. Estos equipos incluyen a los gestores de las estrategias de crédito financiero de Algebris: Sebastiano Pirro y Bruno Duarte, y a un grupo de analistas especializados en el sector: Raymond Tam, Giancarlo Bollero, Kevin Kielbasa, Benjie Creelan Sandford y Ginevra Bargiacchi.

Todos ellos juegan un papel importante en la selección de los emisores que se incluyen en la cartera. Además, el equipo se apoya en una amplia gama de recursos internos, incluidos modelos cuantitativos desarrollados por el equipo de Big Data de Algebris, así como en los recursos y publicaciones de firmas de análisis especializadas.

Mark Conrad se incorporó a Algebris en 2006, cuando se creó la firma. Es responsable de gestionar las carteras globales de renta variable financiera de Algebris y la estrategia equilibrada de crédito financiero y renta variable, así como del equipo de finanzas de Norteamérica y América Latina. Antes de incorporarse a Algebris, Mark trabajó en Wellington Management en Boston (2000-2006), donde se encargaba del análisis de seguros de vida globales y acciones bancarias internacionales. Cuenta con la certificación CFA y posee una licenciatura, magna cum laude, en Historia y Ciencias Políticas por el Williams College. Es miembro del consejo de administración y presidente del Comité de Finanzas de la Kingswood-Oxford School en Connecticut.

El análisis fundamental constituye el eje central del proceso de inversión y se apoya en la amplia experiencia y especialización del equipo a la hora de invertir en el sector financiero. En la gestión de este fondo participan tanto el equipo de crédito, como el equipo de renta variable. Este enfoque dual —característico de Algebris— aporta una perspectiva especialmente valiosa a la hora de identificar las mejores oportunidades a lo largo de la estructura de capital de las entidades financieras.

La selección se realiza mediante un enfoque “bottom-up”, basado en un análisis exhaustivo de los fundamentales de cada entidad, complementado por la evaluación del entorno macroeconómico al que se enfrenta cada banco. En particular, el equipo prioriza emisores que presenten: 

  • Ratios de capital sólidos y beneficios recurrentes
  • Modelos de negocio diversificados
  • Balances saneados y con baja exposición a activos de riesgo

Una vez definido el universo de entidades en las que el equipo tiene mayor convicción, se analizan sus fundamentales, así como las distintas emisiones que componen su estructura de deuda —desde los tramos más senior hasta los AT1— con el fin de identificar las oportunidades más atractivas en términos de rentabilidad y riesgo.

Para la selección de acciones, el equipo utiliza un primer “filtro de viabilidad”, que evalúa el perfil de rentabilidad ajustada al riesgo de la compañía, posible infra/sobrevaloración del mercado y la existencia de catalizadores que puedan beneficiar el precio de la acción. Si la idea supera ese filtro, se profundiza en los fundamentales, la situación política-regulatoria y el panorama macroeconómico en el que opera la compañía. Por último, se debate la idea en el Comité de Inversión, donde se determina su aprobación.

El resultado es una cartera diversificada con una exposición a renta fija y renta variable que suele oscilar en un rango de 60-30% (y viceversa), compuesta por unas 40-70 acciones y 50-70 emisores de crédito. Por emisor, las mayores posiciones en renta variable corresponden a Barclays, Eurobank, Banca Monte Dei Paschi, Prosperity Bankshares and Unicredit. En renta fija, los emisores con mayor porcentaje en la cartera están representados por UBS, Barclays, Deutsche Bank, Santander y BNP Paribas. Por exposición, en renta fija, las mayores posiciones se asignan a Reino Unido (8%) Estados Unidos (8%) España (5%) Francia (5%) y Suiza (4%), mientras que en renta variable un 15% corresponde a Estados Unidos, un 10% a Europa ex – Reino Unido, un 5% a Reino Unido y un 1% a Japón.

En los últimos tres años, la clase MD de acumulación en euros de Algebris Financial Income Fund terminó con notables revalorizaciones: 15,23% en 2023, 19,85% en 2024 y 21,36% el pasado año, tal como puede apreciarse en el gráfico adjunto de Morningstar, en el que puede también verse el reciente aumento del volumen de flujos de inversión. En el mismo periodo, la ratio Alfa del fondo es de 8,48 mientras que la Beta es igual a 1, con una R2 de 36,85 y una Ratio de Sharpe de 1,55. El rating global Morningstar del Fondo es de 5 estrellas y, por sostenibilidad, obtiene también el máximo rating de 5 globos. 

 
En cuanto a comisiones, aplica un 1% por costes (PRIIPS).

Por el lado del crédito, el gestor espera que la solidez de los fundamentales de la banca siga beneficiando a la clase de activo. En particular, el gestor destaca que una mayor eficiencia en costes, RoEs en doble digito y altos niveles de capitalización deberían traducirse en un comportamiento positivo del crédito financiero. De hecho, las principales agencias de rating continúan reconociendo esta mejora estructural de los fundamentales mejorando la calificación de muchos bancos europeos.

En el aspecto técnico, el gestor espera una menor actividad en el mercado primario que debería suponer un apoyo a las valoraciones dada la menor oferta de nuevas emisiones. A pesar del estrechamiento de diferenciales que ha experimentado el crédito, el gestor considera que la deuda financiera, y especialmente los AT1, ofrecen un perfil de rentabilidad riesgo más atractivo que el resto del crédito.

En cuanto a la renta variable, los bancos europeos volvieron a sorprender este año con revisiones de beneficios al alza del 20% y expansión de múltiplos de 7x a 9x PER. La buena calidad de los activos, sumada a un menor crecimiento del crédito y unas valoraciones todavía baratas (hay que recordar que el PER medio del mercado europeo es 12x actualmente) auguran unas buenas perspectivas para el sector en los próximos años.

En EE. UU., el factor más destacable para los bancos ha sido la flexibilización de la regulación, algo que puede influir directamente en la actividad de fusiones y adquisiciones. De hecho, muchas operaciones anunciadas en 2025 tuvieron el respaldo del regulador, que las aprobó sin mucha dilación. El gestor del fondo opina que estamos todavía al inicio de un proceso de consolidación que durará varios años, y del que un fondo activo y especializado está especialmente bien posicionado para beneficiarse de este entorno.


 

 


16 enero 2026

Estrategias Defensivas de Inversión Cuantitativa

Las estrategias defensivas de inversión cuantitativa utilizan modelos matemáticos, datos y algoritmos para construir carteras que buscan reducir el riesgo (volatilidad, caídas) mientras generan rendimientos, a menudo centrándose en activos menos volátiles (como acciones o bonos de calidad) o mediante técnicas sistemáticas de gestión del riesgo, proporcionando un enfoque sistemático y basado en datos para 'jugar a la defensiva' en los mercados, lo que la diferencia de la selección tradicional de acciones.

 


Son estrategias sistemáticas, basadas en análisis estadísticos y datos históricos para identificar factores que ofrecen protección durante las recesiones, como el valor, la baja volatilidad o los beneficios estables.

Cómo funcionan

  • Fundamento cuantitativo: Utilizan matemáticas, estadística y algoritmos, no solo intuición humana.
  • Enfoque defensivo: Apuntan a atributos que históricamente han funcionado mejor en tiempos difíciles:
    • Baja volatilidad: Invertir en acciones que se mueven menos que el mercado en general.
    • Calidad: Preferencia por empresas con balances sólidos, resultados consistentes y alta rentabilidad.
    • Valor: Buscan activos infravalorados que ofrezcan un colchón.
    • Inversión por factores: Sesgo sistemático de las carteras hacia factores "defensivos".
  • Ejecución sistemática: Los cambios en la composición de activos de la cartera se activan mediante reglas predefinidas, eliminando el sesgo emocional.

Características clave

  • Basadas en datos: Las decisiones se toman en base a un análisis riguroso de datos históricos.
  • Sistemático: Inversión basada en reglas, ofreciendo transparencia y coherencia.
  • Gestión de riesgos: Mecanismos integrados para controlar la exposición a fluctuaciones del mercado.

Ejemplos de enfoques cuantitativos "defensivos"

 

Este tipo de estrategias cuentan con detractores, por lo que conviene desmontar algunos conceptos erróneos que tienen los inversores sobre las estrategias defensivas de inversión cuantitativa:

 

  • El enfoque único para todos, funciona.

La mayoría de los inversores quieren minimizar el riesgo y preservar el capital durante una caída del mercado. Sin embargo, la velocidad y la magnitud del movimiento durante una recesión pueden variar bastante. Las estrategias defensivas se diseñan teniendo en cuenta condiciones específicas del mercado. Tan importante es pensar en cómo se comportará durante un mercado alcista, como en condiciones normales de mercado o durante una recesión. No se pueden establecer estrategias para todos los escenarios.

 

  • Todas las estrategias defensivas ofrecen los mismos resultados.

Existe una amplia gama de estrategias defensivas cuantitativas con fines de cobertura. Incluso dentro de la misma familia, pueden existir varias variantes que llevan a resultados muy distintos.

Si miramos los ejemplos de diferentes variaciones dentro de la misma familia, el método de construcción puede variar bastante. Por ejemplo, una señal puede ser diferente o un dato vinculado a un evento específico puede ser diferente.

Así que los inversores deben entender realmente la estrategia, qué la impulsa y en qué condiciones de mercado podría prosperar y en cuales no.

 

  • Las estrategias defensivas de inversión cuantitativa se centran en maximizar los rendimientos durante caídas del mercado y minimizar los costes del carry durante mercados alcistas.

No existe un Santo Grial. Las estrategias defensivas de inversión cuantitativa se centran en gestionar el equilibrio entre riesgo y retorno. Por ejemplo, si constantemente compras opciones de venta, tendrás buena protección durante las caídas del mercado. Sin embargo, se sabe que es prohibitivamente caro.

Algunas formas rentables de gestionar esto podrían ser las siguientes

Primero, estrategias defensivas cuantitativas basadas en la asignación dinámica. La estrategia tendrá un bajo nivel de protección durante condiciones normales de mercado. A medida que se desarrolla el evento de riesgo, la estrategia comprará cada vez más protección. Así pues, con las estrategias dinámicas, el riesgo es el momento. La señal puede no encenderse a tiempo o las posiciones pueden tardar en construirse.

Un segundo ejemplo son las estrategias defensivas cuantitativas basadas en coberturas cruzadas. En este caso el riesgo son las correlaciones entre diferentes clases de activos, que pueden cambiar con el tiempo.

Un tercer ejemplo son las estrategias defensivas cuantitativas que se construyen utilizando un componente de financiación. El componente de financiación se utiliza para generar ingresos, pero compensará sólo parcialmente el coste de la protección. El riesgo estaría en que la parte financiera no se comporte como se espera.

Podemos preguntarnos si mirar por el retrovisor podría ser de ayuda. Pero, si bien es natural mirar lo que ocurrió durante crisis anteriores, eso conlleva riesgos porque una futura crisis podría desarrollarse de una manera bastante diferente a la anterior. Un enfoque alternativo es considerar escenarios personalizados para el tipo de riesgo que se pretende cubrir.

Puesto que las necesidades y escenarios de cada inversor son diferentes, conviene centrarse en los objetivos y en los distintos escenarios que intentan proteger, y asociarse con su banco de inversión para que les ayude a diseñar el plan que necesitan.

 

IA: los que la tienen y los que no la tienen

Fuente:  comunicagenia.com/ Una ojeada a los grandes titulares puede hacernos pensar que la economía disfruta de una salud sin precedentes ...