Tras unos años
difíciles, el sector de la biotecnología ha resurgido de las sombras. El
sector está cumpliendo la promesa de la genómica, vislumbrándose
una edad de oro de la innovación médica, impulsada por los avances en
biotecnología. Más de una década después de la secuenciación del
genoma humano, parece que la medicina personalizada está finalmente en
marcha.
Adicionalmente,
la tecnología (Aprendizaje Automático e Inteligencia artificial o
IA), está impulsando de un modo exponencial nuestra comprensión de la
salud y la enfermedad.
Indudablemente,
la proliferación de herramientas y tecnologías ha supuesto un factor clave que está
permitiendo nuevas formas de manipular las bases moleculares de la enfermedad.
Así pues, se
está alcanzando un alto grado de actividad y eficiencia, gracias a:
• La alta
productividad alcanzada por el segmento de investigación y desarrollo,
gracias a las nuevas plataformas tecnológicas, que están permitiendo el
desarrollo de nuevos y potentes medicamentos
• Un entorno
regulatorio que sigue siendo constructivo, en una etapa en la que la
industria farmacéutica ofrece ciencia de alta calidad
• Los
recientes lanzamientos de nuevos medicamentos que, por lo general, han superado
las expectativas.
• La recuperación
en la actividad de fusiones y adquisiciones.
En cuanto a
las salidas a Bolsa de estas empresas, las
OPV (Ofertas Públicas de Venta) del sector biotecnológico se han reactivado
en este 2024, tras más de dos años de estancamiento. Desde comienzos
de año, son ocho las empresas de biotecnología que han acudido a una OPV. En
total han recaudado aproximadamente 1.200 millones de dólares, un
volumen superior al de los dos años anteriores en las mismas fechas. En 2023,
cuatro empresas recaudaron un total de 375 millones de dólares, mientras que el
año anterior ocho biotecnológicas recaudaron 675 millones de dólares, según datos de BioPharma
Dive.
La situación actual es que hay un exceso
de biotecnológicas a la espera de captar financiación, al haberse ido acumulando
el número de empresas de este sector que buscan salir a cotizar
en Bolsa. Y los inversores se muestran receptivos.
Entre los
fondos de inversión que invierten en el sector biotecnológico disponibles para
su comercialización en España, uno de los que muestra un mejor comportamiento
histórico por rentabilidad es Polar Capital Funds PLC - Fondo de Biotecnología. En su clase
I de distribución en euros, se revaloriza un 8,24% en el año, siendo su
rentabilidad anualizada de 8,64% a tres años, de 14,10% a cinco años y de
15,86% a diez años.
Para obtener este resultado invierte a largo plazo en acciones de empresas
de todo el mundo de los sectores biotecnológico, de diagnóstico
y de ciencias de la vida. Ampliamente diversificado por países, por
sectores biotecnológicos y por capitalización de mercado, su gestión trata de
superar la rentabilidad del referente del sector, el NASDAQ Biotechnology
Index. Puede invertir en instrumentos financieros derivados con fines
de cobertura, para reducir riesgos, gestionar el fondo con más eficiencia o
adquirir exposición a títulos de modo más eficaz.
El equipo
gestor busca identificar catalizadores específicos para un cambio en
el valor percibido de un activo o plataforma tecnológica: estos
catalizadores pueden venir en forma de datos clínicos, decisiones
regulatorias, acuerdos de asociación entre empresas o ventas trimestrales de
activos comercializados. En cuanto a las empresas, el equipo invierte en todas
las geografías y en todo el espectro de capitalización bursátil siempre que
crean que la innovación de alta calidad puede transformar la medicina,
así como el valor de las empresas afectadas.
El enfoque
general podría describirse como una combinación de ‘top-down’ y
‘bottom-up’. Invierte en empresas que ofrecen un perfil de GARP
o ‘Crecimiento a un precio razonable’. El equipo cree que el sector de
la biotecnología se percibe como difícil para invertir con éxito, debido
a que el descubrimiento y desarrollo de fármacos es una empresa de riesgo
relativamente alto a efectos de inversión.
Se invierte
así en una cartera diversificada, gestionada activamente por un
equipo especializado y bien informado, que incluye entre 40 y 60 posiciones
en cualquier momento. Si bien está bien diversificada, el equipo cree que la
cartera está lo suficientemente concentrada como para permitir que se
desarrollen ideas de inversión de ‘alta convicción’. Si bien el
índice de referencia se utiliza a efectos de evaluación de la rentabilidad, el
equipo considera que invertir la cartera de manera que no esté limitada a
sus componentes, puede proporcionar los máximos beneficios en un enfoque de
gestión activa a largo plazo.
El gestor
principal del fondo es David Pinniger, CFA. David se incorporó a Polar
Capital en agosto de 2013 como gestor de fondos dentro del equipo del sector de
Salud, para lanzar el Fondo de Biotecnología de Polar Capital. Antes de su
incorporación a Polar Capital, David fue gestor de cartera del International
Biotechnology Trust en SV Life Sciences. Anteriormente, David fue analista
y gestor de las inversiones en biotecnología de los fondos de capital riesgo de
Abingworth. Fue también analista en Morgan Stanley durante cuatro
años, cubriendo el sector farmacéutico y biotecnológico europeo. David se
licenció con honores en ciencias humanas en la Universidad de Oxford en
1999 y cuenta con la certificación CFA Charterholder.
David forma
parte del equipo de Global Healthcare compuesto por Daniel Mahony, Gareth
Powell, Deane Donnigan y James Douglas.
Las inversiones
potenciales se examinan y seleccionan activamente a partir de ideas
generadas internamente utilizando información procedente de fuentes
externas. Entre todo el equipo de ocho personas de Polar Capital Healthcare
sumán más de 165 años de experiencia en la evaluación tanto de la ciencia como
del negocio de la biotecnología.
Las ideas
de inversión se generan a partir de una amplia gama de fuentes,
incluidas reuniones con los equipos directivos de las empresas de
biotecnología; conferencias médicas; entrevistas con profesionales
médicos; así como una serie de brokers especializados en el sector
de la salud que ofrecen servicios de análisis de renta variable institucional
para inversores profesionales. El equipo tiene acceso directo a cientos
de equipos directivos de empresas de biotecnología de todo el mundo, por
lo que quizás mantengan varios cientos de reuniones cara a cara a lo largo del
año.
Cuenta
también con acceso a médicos especialistas y otros expertos del
sector para obtener comentarios independientes y objetivos sobre las tecnologías
y los mercados que el equipo analiza de forma continua. El análisis
fundamental implica pasar una cantidad significativa de tiempo en Estados
Unidos, donde el ecosistema de la industria biotecnológica es quizás el más
rico en términos de amplitud, profundidad, diversidad y calidad de las
empresas. El equipo cree que su experiencia combinada y toda su
actividad de obtención y análisis de información, le permiten evaluar
posibles oportunidades de inversión de manera eficiente y efectiva.
El fondo
obtiene la calificación general Morningstar de 5 estrellas. También
Lipper Leaders califica con un 5 su Rentabilidad Total y Rentabilidad
Sostenida, mientras que, por Costes, obtiene la calificación de 4
y por Preservación su calificación general es de 2.
La volatilidad
del fondo es de 17,61%, su rentabilidad media a 3 años es de 10,45% y su
ratio de Sharpe es 0,51. La aportación mínima requerida para
suscribir la clase I de distribución del fondo, dirigida a inversores
institucionales, es de 1 millón de dólares. También según Morningstar,
la comisión máxima de suscripción es de 5%, siendo su coste anual de
gestión de 1% y sus gastos corrientes de 1,12%.
El fondo
dispone también de una clase R en euros que no requiere una aportación
mínima para su suscripción y aplica una comisión de suscripción máxima
también de 5%, un coste anual de gestión de 1,5% y gastos corrientes
de 1,62%.
El patrimonio
total gestionado por el fondo es de 1.760,27 millones de dólares, de los
que 1.047,54 corresponden a la clase I de distribución en euros y 639,83 a la
clase R en euros.
El equipo
gestor estima que, si bien es probable que las condiciones macroeconómicas
más amplias todavía tengan un papel importante que desempeñar y que la mejora
marginal de las condiciones monetarias cuantitativas sea un requisito
previo para que el sector de la biotecnología siga funcionando, a un nivel
más fundamental, el sector debe seguir cumpliendo con la productividad
de investigación y desarrollo que prometen las nuevas tecnologías para el descubrimiento
y desarrollo de fármacos.
Quizás lo que
los inversores empezaron a apreciar a finales de 2023 fue que, bajo la
superficie y las difíciles condiciones de los mercados de capitales para los
activos de riesgo de renta variable de larga duración, el flujo de noticias
fundamentales para el sector mantuvo una tendencia positiva. Los componentes
básicos para la creación de valor real y tangible, los datos
positivos de los ensayos clínicos y las decisiones regulatorias (la
FDA aprobó 55 nuevos medicamentos en 2023), continuaron acumulándose de manera
constante.
Si bien el equipo
gestor cree que los resultados recientes del sector de la biotecnología
reflejan en cierta medida este panorama de valor fundamental en constante
aumento, así como la recuperación del sector respecto a los últimos años,
creen que esta acumulación de valor fundamental real y duradero sigue
haciendo que el perfil de rentabilidad/riesgo del sector biotecnológico
hace que un capital invertido en los mejores expertos, que utilicen las
mejores tecnologías para desarrollar los mejores medicamentos nuevos,
resulte muy atractiva para los inversores.