Al elegir un nombre para esta publicación, me ha parecido oportuno honrar el primer fondo de inversión que, como tal, se creó en el mundo. El fondo se creó en Boston, Massachusetts (EEUU) en 1924 y a día de hoy continúa comercializándose con éxito
Massachusetts Investors Trust, de la gestora MFS y, desde su creación en Boston, en 1924, ha mantenido su objetivo de inversión de perseguir la apreciación del capital invertido, gestionando su cartera de forma activa y siguiendo la filosofía de invertir en empresas establecidas y bien gestionadas.
La gestora del fondo fue fundada en 1924 por Umair Shafir, Charles H. Learoyd y Ashton L. Carr, con el objetivo de crear el fondo Massachusetts Investors Trust (MIT), el primer fondo de inversión de capital variable del mundo, con un capital inicial de 50.000 dólares. Las acciones se comercializaron al púbico a través de brokers y en los siguientes cinco años su patrimonio creció hasta alcanzar los 14 millones de dólares. Durante el crac bursátil de 1929, el fondo sobrevivió a una pérdida del 83% creando un segundo fondo en 1934. En 1959, el fondo Massachusetts Investors Trust se había convertido en el mayor fondo de inversión de Estados Unidos y en 1969, para reflejar la ampliación de la gama de productos y servicios de la empresa, la gestora pasó a denominarse Massachusetts Financial Services (MFS) nombre que mantiene actualmente.
Fuente: mfs.com
Las acciones incluidas en la cartera del fondo, a fecha de 15 de julio de 1924, se encuadraban en cuatro sectores: Banca y Aseguradoras, Ferrocarriles y Equipamiento, Utilities, e Industrial y Otros. Nombres como Boston Insurace Company, Pullman, Northern Pacific Railroad, American Gas & Electric, Edison Electric of Boston, American Tobacco, Eastman Kodak o General Motors representan algunas de las inversiones del fondo en sus inicios.
Manteniendo idéntica filosofía de inversión, la cartera actual Incluye entre sus posiciones empresas de gran capitalización y de elevada calidad, con modelos de negocio resilientes, balances sólidos y equipos directivos de calidad. El objetivo es alcanzar retornos superiores a la media y un crecimiento potencial duradero, seleccionando compañías que cotizan a un valor razonable.
Defensora de la gestión activa, MFS cree que la clave para aprovechar el potencial de rentabilidad que busca la gestión activa es identificar gestores activos cualificados y expertos. Entienden que los gestores activos cualificados son aquellos que demuestran convicción respecto al mantenimiento de valores a largo plazo, colaborando en la toma de decisiones de inversión y gestionando el riesgo en mercados volátiles.
Según MFS, para evaluar a los gestores activos puede utilizarse la evolución de la rentabilidad a largo plazo. La rentabilidad a lo largo del tiempo mide la frecuencia con la que una cartera obtiene una rentabilidad superior o inferior respecto a su índice de referencia, o lo que es lo mismo, su rendimiento, a lo largo de un ciclo de mercado completo.
También reconoce que incluso los gestores más expertos obtienen a veces peores resultados, por lo que consideran que, en lugar de tratar de anticiparse y seguir los movimientos del mercado a corto plazo, los gestores expertos gestionan activamente el riesgo cuando los mercados son ineficientes y tratan de añadir valor, gestionando la volatilidad y navegando los ciclos cambiantes del mercado con mayor eficacia. Gestionar el riesgo puede aumentar el potencial de crecimiento. Si se pierde menos valor en mercados bajistas, el potencial de ganancia en mercados alcistas será también mayor.
Los gestores actuales del fondo son Jude Jason y Alison o’Neill, con una experiencia en gestión de 16 y 22 años respectivamente. Jude M. Jason es director de inversiones y gestor de carteras de renta variable para la estrategia MFS US Core Equity de MFS Investment Management® (MFS®). Es responsable de las decisiones finales de compra y venta, la construcción de la cartera y la gestión de riesgos y efectivo. También participa en el proceso de análisis y en los debates sobre estrategia. Jude se incorporó a MFS en 2012 como analista de renta variable y asumió responsabilidades de gestión de carteras en 2021. Con anterioridad fue asociado de capital privado en Lightyear Capital, durante dos años, y analista de banca de inversión en Citigroup durante tres años. Comenzó su carrera en el sector de los servicios financieros en 2005. Jude es licenciado en Administración de Empresas y Finanzas por el Babson College y posee un máster en Administración de Empresas por la Harvard Business School.
Alison O'Neill es codirectora de inversiones de renta variable para las Américas y gestora de carteras de MFS Investment Management® (MFS®). En su función, colabora con los demás codirectores de inversiones regionales de la empresa en el proceso de gestión del análisis y en los debates estratégicos, incluyendo el desarrollo de políticas y programas de inversión que alcancen los objetivos de inversión de MFS y sus clientes. Alison se incorporó a la gestora en 2005 como analista de renta variable, tras completar el programa de prácticas de verano de MBA de la empresa en 2004. Fue nombrada directora de análisis para Norteamérica en 2016, asumió su función de gestora de carteras en 2018 y fue nombrada co-CIO en 2020. Lleva trabajando en el sector desde el año 2000. Alison se licenció cum laude por la Universidad de Harvard y es Máster en Administración de Empresas por el Instituto Tecnológico de Massachusetts.
El enfoque de inversión de MFS combina la experiencia colectiva del equipo gestor, con una disciplina a largo plazo y una constante y meditada gestión del riesgo.
Gestores de cartera y analistas comparten sus diversas perspectivas, debaten ideas y analizan los riesgos. De esta forma, el conocimiento y la experiencia del equipo se esfuerza en encontrar las mejores oportunidades de inversión de acuerdo con los objetivos de los inversores.
Convicción y paciencia han demostrado ser grandes aliadas de gestión en etapas difíciles de mercado y sólo pueden ponerse en práctica gracias a la solidez de su análisis, que les permite tener una opinión formada propia y dejar que las inversiones maduren. Al mantener los valores durante más tiempo, aprovechan la mayor dispersión de rentabilidad entre los valores con mejores y peores resultados.
Su cultura de consideración y gestión del riesgo les lleva a intentar comprender qué riesgos
son importantes, ignorando el ruido, y cómo evolucionan a lo largo del tiempo. Porque, para generar rendimientos para los inversores, gestionar las bajadas es tan importante como intentar capturar las subidas.
Con su objetivo principal de revalorización del capital, el fondo invierte sus activos principalmente en valores de renta variable. Aunque puede invertir los activos del fondo en empresas de cualquier tamaño, invierte principalmente en empresas de gran capitalización.
Entre las mayores posiciones en la cartera del fondo encontramos nombres como Microsoft Corp, Alphabet Inc Class A, Apple Inc, ConocoPhillips y JPMorgan Chase & Co. Por sector, Tecnologías de la Información (26,30%) Financiero (16,07%) Salud (13,34%) Industrial (9,12%) Servicios de Comunicación (9,12%) Consumo Básico (7,69%) y Consumo Discrecional (5,48%) son los de mayor ponderación. El 99,47% corresponde a renta variable, asignando el porcentaje restante a efectivo.
El patrimonio gestionado por la clase A del fondo actualmente es de 3.661 millones de dólares (aproximadamente 3.356 millones de euros). Por rentabilidad, se revaloriza un 17,47 por ciento en año y un 71,41 por ciento a cinco años, requiriéndose una inversión mínima de 1.000 dólares para su suscripción. Toma como referencia de gestión el índice Standard & Poor's 500 Stock Index, si bien Morningstar lo compara con su índice Morningstar US LM TR USD en el siguiente gráfico de evolución. El fondo ofrece diferentes clases (I, R6, A y C) para diferentes tipos de inversores.
Respecto a la categoría Large Blend de Morningstar en la que se encuadra, el fondo registra un nivel de riesgo inferior a 5 años y un nivel de retorno medio, con un Alfa de -1,16 y una Ratio de Sharpe de 0,54. En cuanto a los periodos de rentabilidad inferiores a la de su índice de referencia, el que más duró en estos cinco años fue de 9 meses, correspondiendo las fechas de pico y valle al 1 de enero de 2022 y al 30 de septiembre de 2022 respectivamente. La Net Expense Ratio (0,7) se sitúa en el nivel Bajo, según Morningstar. Su rating general para este fondo es de 3 estrellas, tanto a 3, como a 5 y a 10 años.
Como puede apreciarse, una filosofía de inversión muy estable a lo largo del tiempo, que ha sabido adaptarse a los grandes cambios que el fondo ha vivido, desde los inicios de la electricidad y la construcción del ferrocarril en Estados Unidos. El fondo ha sobrevivido a situaciones críticas como el crac bursátil de 1929, la segunda guerra mundial, la guerra fría y la crisis de mercado de 1987, entre otras.
Ya en el siglo XXI ha sabido adaptarse a los grandes cambios tecnológicos, que ocasionaron la crisis puntocom al comenzar el siglo, superando la situación generada en la economía y los mercados por los atentados de las torres gemelas, la gran crisis financiera de 2008, la crisis de deuda soberana europea de 2010 y, más recientemente, la caída del mercado de valores ruso en 2022. Toda una historia de estabilidad, supervivencia y adaptación que ha sabido ganarse la confianza de los inversores y que puede esperarse que continúe en los años futuros.



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